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Las Madres De Elna

Luces para los republicanos españoles

4 de enero de 2007

por Alberto Cañagueral

En Argelès-sur-Mer, a poca distancia del antiguo paso fronterizo de Port-Bou, se siente que los colores de la República española no se apagan así como así y siguen avivando la memoria histórica. Este pueblo del Rosellón lucha contra el olvido y recuerda el éxodo masivo de los refugiados españoles que en febrero de 1939 fueron a parar a sus playas convertidas en cárceles de arena. La asociación francesa ‘Hijos e hijas de Republicanos Españoles y Niños del Éxodo’’ (FFREEE), fundada en 1999, organizó un fin de semana para rendir homenaje al exilio republicano bajo el lema ‘100.000 luces para 100.000 refugiados’.

El desembarco de los partidarios de la Tercera República en las playas rosellonesas fue sonado y vistoso. Siempre presente el recuerdo emocionado de ese medio millón de republicanos españoles que cruzaron la frontera en apenas dos meses y acabaron siendo hacinados de forma inhumana en campos de concentración. Una página oscura e infame de la historia francesa que la asociación FFREEE se resiste a pasar por alto. Pero no sólo hubo baños de nostalgia y relatos de batallitas entre los españoles y franceses que se dieron cita en Argelès. Todos juntos levantaron la voz de alerta sobre la situación actual de los miles de refugiados que hay en el mundo.

Dolores Cabra, secretaria general de la asociación Archivo Guerra y Exilio. AGE (http://www.nodo50/org/age ), se sumó al homenaje a los republicanos españoles sin pelos en la lengua: "Nuestro objetivo es sacar a la luz lo que no salió durante la transición. Rescatar la memoria del olvido para que se escriba un día la historia tal como fue y que nos den en ella el lugar que es el nuestro. El año pasado, en octubre y noviembre, ya organizamos una caravana de la memoria por España con antiguos miembros de las brigadas internacionales, exiliados, guerrilleros antifranquistas, resistentes y niños de la guerra, procedentes de diferentes países y de España. Queremos que la memoria se divulgue, entre en los planes de estudio y los jóvenes la conozcan. La transición española fue una traición".

Los frentes de lucha más actuales de la AGE están en las fosas comunes y los guerrilleros antifranquistas. Dolores Cabra nunca baja la guardia: "Hay que cercar las fosas comunes donde hay miles de españoles sin identificar e impedir que las destruyan. Cada vez que se descubre una fosa común, viene una hormigonera y encima se construyen casas o cualquier otra cosa. Hay que seguir insistiendo en el reconocicimiento de los guerrilleros antifranquistas. En España se les considera bandidos, bandoleros o malhechores. Y fueron los últimos soldados de la República". Otras asociaciones españolas: las fundaciones Miguel Hernández de Alicante y Salvador Seguí de Valencia, así como representantes de las universidades de Barcelona y Sevilla, también acudieron a la llamada francesa para el recuerdo republicano.

El profesor Pelai Pagès, de la Universidad de Barcelona, puso los puntos sobre las íes: "Hay una ofensiva para enterrar la memoria. En ella participan la política y los medios de comunicación para que no se hable de la guerra civil. La única versión fue la de los vencedores. Creo que es justo que los vencidos podamos contar nuestra propia historia. Es dramático constatar que muchos jóvenes no saben quién es Franco. Hay que recordar la guerra para que no se vuelva a producir: eso es la memoria histórica". Y continuó diciendo: "Durante la transición, en España se hizo un pacto de silencio. Que no se hable de la guerra. Que va a haber democracia, pero que no se va a cuestionar la monarquía. Esto ha sido nefasto para la memoria. España no tuvo su Nuremberg. Nunca hubo depuración de responsabilidades de asesinos que siguen ostentando cargos públicos. Por eso, la memoria es más útil y necesaria que nunca. Espero que si algún día Fraga viaja por Europa haya algún juez que haga como lo de Pinochet".

El cántabro Antonio Ontañón, jubilado de banca y fundador de la Asociación Héroes de la República y la Libertad, tampoco se perdió el homenaje. "La asociación nació para identificar los nombres y rescatar la memoria de los muertos por la libertad, enterrados en las fosas comunes del cementerio de Ciriego de Santander. Eran víctimas por partida doble: físicamente fusiladas por las tropas franquistas y jurídicamente enterradas por el cura del cementerio que se limitaba a contarlos y arrojarlos a la fosa común haciéndolos constar como desconocidos. Hubo días de 42 ejecuciones. Queremos levantar un muro donde queden recogidos todos los nombres de los fusilados por el franquismo en Santander. Luego escribiré su historia".

La memoria viva estuvo bien presente en Argelès. A sus casi 86 años de edad, Guillermo Rodríguez lucía una pinta de motero ejemplar, vestido de cuero negro de la cabeza a los pies, con sus medallas de guerra colgando en el pecho. "Vivo en Toulouse desde 1944. Pero soy andaluz de nacimiento y madrileño de corazón. Me hirieron en un bombardeo el 9 de febrero de 1939. Pude refugiarme en el túnel de Port-Bou y andandito pasamos en dirección a Francia, a los campos de Saint-Cyprien, Barcarès y luego Argelès. Parecíamos mendigos yendo de campo en campo. En España parece que todo el mundo tiene miedo a hablar sobre el tema. No sé por qué. Y aquí se oculta mucho la participación de los españoles en la liberación de Francia".

El anarquista turolense Salvador Benítez, con sus 84 años a cuestas, pañuelo rojinegro de rigor y ayudado por un bastón, paseaba el uniforme de preso de Mathausen con aparente frialdad. "Era de la CNT, bueno, de las Juventudes Libertarias, porque entonces yo era joven. En febrero del 39 pasé por el Pirineo. He dado vueltas por todas las cárceles y campos de Francia y Alemania. Me escapaba cuando podía. Estuve dos años en Mathausen, del 22 de mayo de 1943 hasta la liberación de mayo del 45. Este uniforme que llevo es de un catalán que quería ser enterrado con él. Pero un amigo le convenció de que no lo hiciera. Yo me lo pongo en todas las fiestas y entierros. Soy muy frío y no siento nada. No soy de los que tienen miedo. Si puedo, cada año viajo a Mathausen. !Ah!, la vida ha pasado rápida. Y hay que aprovecharla".

El llamado ‘tío que era más rápido que las balas’ llevaba orgullosamente una bandera republicana anudada al cuello como si fuera una bufanda. Bajo el nombre de batalla de ‘Pinto’ se escondía todo un tío de 84 años: el cacereño Gerardo Antón. "Fui guerrillero en Extremadura.

"Esto de Argelès es un acto formidable. Nunca debemos olvidar a los que cayeron. Hay que reivindicar la memoria antifascista". Gerardo Antón anduvo en la lucha guerrillera desde 1944. "Con la gente del campo en la que nos apoyábamos todo fue bien hasta que llegó la represión despiadada del franquismo. Yo he dado conferencias sobre la guerrilla en la Universidad de Cáceres y en Badajoz. Los estudiantes se muestran muy interesados. Aquí, en Francia, me quisieron llevar a la guerra de Indochina. Pero no pudieron hacerlo. Se llevaban incluso a españoles menores de edad".

Las cien mil luces para cien mil refugiados se encendieron alrededor de un monolito erigido en el lugar donde hace 62 años se levantó el campo de concentración de Argelès. En una noche fría y ventosa se agitaron los recuerdos de la dolorosa retirada entre viejas canciones de batalla, mucha fuerza y muchas lágrimas. Al día siguiente, la tumba de Antonio Machado en Collioure se cubrió de flores frescas, poemas inéditos y una bandera de la República.

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Argelès sur Mer - Exilio - Francia

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Este es el blog de Manuel Huerga sobre el film "Las Madres de Elna", el cual se encuentra en estos momentos en fase de preproducción.


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